EL DUELO
Etimología del
término duelo
El origen
etimológico del término duelo proviene del vocablo latín ‘duellum’que esta formado
por ‘duo’ (dos) y ‘bellum’ (guerra, combate), por lo
que su significado era ‘guerra/combate entre dos’ y está
absolutamente vinculado a los conceptos clásicos de honor y venganza.
HISTORIA
Los primeros duelos, se
deben haber dado entre los hombres prehistóricos, ya sea por alimentos o por la
posesión de las mujeres.
La Biblia hace
referencia al enfrentamiento en duelo entre David y Goliat, donde el
primero, derrota al segundo con una honda y le corta la cabeza con su propia
espada.
Otro duelo famoso fue protagonizado entre Aquiles
y Héctor durante la guerra de Troya. En este caso se ven definidos los dos
conceptos vinculados al enfrentamiento propiamente dicho, ya que Aquiles se
presenta el reto para vengar la muerte de su amigo Patroclo y Héctor se enfrentó al mejor guerrero griego
para no ver mancillado su honor y no quedar como un cobarde frente a su gente.
El concepto de duelo
formal, en la sociedad occidental, tiene su origen en la Edad Media, con origen en
antiguas prácticas pre-cristianas de la época vikinga
El duelo judicial era un sistema de
enfrentamiento que proviene de costumbres de los vikingos para resolver,
mediante la lucha las acusaciones entre dos contendientes generalmente se
sustanciaba, donde no había testigos o
ninguna de las partes hacia una confesión como para aclarar la disputa, el
ganador de la pelea era proclamado como poseedor de la verdad. Fue adoptado y
se mantuvo en uso durante toda la Edad Media europea. Fue desapareciendo en forma paulatina durante
el transcurso del siglo XVI.
El Duelo como modalidad
formal, esto es con estipulación de reglas, fue practicado desde el siglo XV hasta bien entrado el siglo XX en las sociedades occidentales, como una evolución de las justas o torneos medievales. Era consensuado entre dos caballeros, que utilizaban armas
mortales de acuerdo con reglas explícitas o implícitas que se respetaban, por
el honor de los contendientes, acompañados por padrinos.
En la mayoría de los casos,
se desarrollaba por voluntad de una de las partes —el desafiante— para lavar un
insulto u ofensa a su honor (injuria). El objetivo no era en
general matar al oponente, sino lograr «satisfacción» restaurando el honor
propio, cosa que se obtenía al poner en juego la vida para defenderlo.
Se consideraba que sólo los
caballeros tenían un honor que defender y, por lo tanto, la clase social alta y
educada, era la que calificaba para realizarlo; si un caballero era insultado
por alguien de la clase baja, no lo retaba a duelo, porque no lo consideraba a
su altura como para entender lo que era el honor, sino que le infligía algún
castigo físico o comisionaba a sus sirvientes para que lo hicieran.
En algunos países, en especial de origen
anglosajón, el reto a duelo era realizado públicamente con el golpe de un
guante en la cara del
oponente o se dejaba caer el guante ante los pies del desafiado quien lo
recogía si aceptaba; desde entonces, ha perdurado el dicho popular «recogió el
guante» para indicar que alguien respondía a un reto a duelo.
En España, los caballeros españoles también practicaban los
“duelos”, basta recordar “El Quijote”, que, en forma de sátira, relata una
modalidad de vida de una época.
QUE ES EL HONOR
A esta altura es necesario conceptualizar que es el
honor y el motivo por el cual, en su defensa han muerto muchísimas personas.
Se lo puede definir como: “la cualidad moral que
incorpora una persona, por educación, ejemplo y tradición familiar y que se
instala como un sentimiento sublime y la lleva a cumplir con determinados
comportamientos, que se establecen como dignos. Donde están involucrados los
deberes que le corresponden respecto al prójimo y a sí mismo. Se trata de un
concepto fundamentalmente ideológico, que justifica una determinada conducta y explica relaciones sociales similares en un
determinado medio social.”
DUELO DE MUJERES
El
duelo no fué exclusivo de los hombres, aunque eran quienes en su mayoría lo
llevaban a cabo, las mujeres también se enfrentaron entre ellas y con los
hombres. Hay rastros de duelos entre mujeres desde el siglo XVI. En Francia,
Italia, Inglaterra y Alemania las damas cruzaban espadas por muchos motivos.
En
esa época, las señoras estaban tan habituadas a las armas que, incluso posaban
para los retratistas, espada en mano. La costumbre se prolongaría durante los
siglos XVIII, XIX y hasta principios del XX, curiosamente asociada a la
emancipación de la mujer.
Se pueden citar como duelo de mujeres famosas
los que protagonizaron:
ISABELLA DE CARAZZI CON DIAMBRA DE PETTINELL
Enfrentamiento inmortalizado en la obra pictórica que se exhibe en
el museo del Prado en Madrid y representa la escena final del encuentro brutal
entre las dos luchadoras. De autor
ignoto. Según los catálogos del Prado representa, o está inspirado en el duelo
que tuvo lugar en 1552 ante el virrey de Nápoles, el marqués del Vasto, entre dos
damas napolitanas, Isabella de Carazi con Diambra de Petinella,
disputa que surgió porque se disputaban el amor de un apuesto joven llamado
Fabio de Zeresola.
LA CONDESA DE POLIGNAC CON LA
MARQUESA DE NESLE.
En
1721, en París, la condesa de Polignac y la marquesa de Nesle se batieron a
causa de su común amante, el duque de Richelieu. El primer disparo de Madame de
Nesle rompió la rama de un árbol, que cayó sobre su oponente. Madame de
Polignac tuvo mejor puntería: su bala se incrustó en el corsé de Madame de
Nesle, provocando un poco de sangre sobre el pecho izquierdo. Aunque ninguna
salió ilesa, las heridas no fueron graves, y pudieron despedirse con honor (y
con vida).
LA PRINCESA PAULINE METTERNICH CON LA CONDESA
KIELMANNSEGG
El
duelo más célebre entre dos damas tuvo lugar en agosto de 1892 en Vaduz,
capital de Liechtenstein, entre la princesa Pauline
Metternich y la condesa Kielmannsegg. Ha pasado a la historia
como «el primer duelo emancipado», porque todas las participantes fueron
mujeres. El arma elegida fue la espada. En la tercera ronda la princesa recibió
un corte en la nariz y la condesa resultó levemente herida en un brazo.
Entonces las testigos ―otras dos damas de la nobleza― se apresuraron a detener
el duelo, declarando vencedora a la princesa Metternich.
El motivo del
enfrentamiento fue un desacuerdo entre las dos damas sobre los arreglos
florales de un festival musical.
Solo refiero estos duelos pero hay muchísimos más inclusive en el
siglo XX.
EN ARGENTINA
Pero quiero referirme
exclusivamente a los duelos que se desarrollaron en nuestra tierra la que, no
fue ajena a la práctica de los duelos, pero como siempre, poniéndole una nota
peculiar en su desarrollo y que se degeneró como una costumbre que
derivaba de los duelos a espada y a
caballo de los antiguos caballeros españoles. Me refiero al denominado “duelo
criollo”, era un enfrentamiento entre dos hombres armados con facones o
dagas. Aunque tenía sus particularidades y reglas se asimilaba más a una pelea callejera
que a una cuestión de honor.
Sarmiento lo describe en
forma magnífica, en el capítulo III de su libro “El Facundo”, y como se
verá el resultado buscado no era la muerte del adversario.
Dice Sarmiento:
“El gaucho anda armado del
cuchillo que ha heredado de los españoles: esta peculiaridad en la península,
este grito característico de Zaragoza: guerra a cuchillo, es aquí más real que
en España. El cuchillo a más de un arma es un instrumento que le sirve para
todas sus ocupaciones: no puede vivir sin él; es como la trompa del elefante,
su barco, su mano, su dedo, su todo. El gaucho a la par de jinete, hace alarde
de valiente y el cuchillo brilla a cada momento, describiendo círculos en el
aire, a la menor provocación, sin provocación alguna, sin otro interés que
medirse con un desconocido; juega a las puñaladas, como jugaría a los dados.
Tan profundamente entran estos hábitos pendencieros en la vida íntima del
gaucho argentino, que las costumbres han creado sentimientos de honor y una
esgrima que garantiza la vida.
Con esta última frase “que
las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza la
vida” resume el duelo criollo, indicando la existencia de un
sentimiento de honor “criollo”, en este caso la variación del sentimiento de
honor muta y se instala en las clases bajas obligando a los gauchos a batirse.
El efecto buscado no era la muerte, sino la humillación y el descrédito del
oponente, se lo trataba de herir fundamentalmente en el rostro, boca, nariz,
ojos u orejas para que quedara marcado y sufriera la humillación y descredito
ante sus pares para siempre.
El gaucho duelista más
famoso, fue Juan Moreira, a quien se le atribuyen cerca de 100 duelos,
durante los cuales siempre salió bien parado, por su rara habilidad en el uso
del Facón. Su largo y famoso facón del tipo “caronero”, le había sido regalado
por Adolfo Alsina, como reconocimiento por los útiles servicios prestados como
guardaespaldas. Fue un típico matón de comité. En los 100 duelos que se le
atribuyen mató a 16 personas y a los restantes les produjo heridas sobre todo
en la cara para humillarlos de por vida. Su famoso facón se encuentra en el
Museo y Biblioteca Juan D. Perón de la localidad de Lobos, Pcia. de Buenos
Aires.
Posteriormente y con el
transcurso del tiempo,por sucesivas prohibiciones y penalizaciones desde la
época de Rosas, quien prohibió a todo gaucho de sus estancias que portaran el
facón durante el trabajo, esta modalidad del duelo criollo con facón y poncho,
cayó en desuso hasta desparecer por completo.
LOS DUELOS
FORMALES EN ARGENTINA
En el Siglo XIX
No es posible dar una lista
de los duelos que se realizaron en la República Argentina desde el siglo XIX
hasta el primer tercio del siglo XX. En primer término porque sería
interminable y en segundo lugar, porque muchos de ellos no fueron rubricados ni
registrados mediante el acta que se estilaba labrar al término del incidente,
para cubrirse de la acción de la
Justicia en caso de heridas graves o la muerte. Los contendientes y padrinos,
preferían mantener el acto en privado y aún en caso de heridas, ni los
contendientes ni sus familiares se les ocurriría recurrir a la justicia. La
mayoría de los enfrentamientos, se perdieron tras el manto de la historia sin
dejar rastro, pero fueron miles.
Los duelos, se realizaban en
cualquier lado, generalmente al amanecer y donde se pudiesen evadir el accionar
de las fuerzas públicas. Lugares públicos alejados, casas particulares,
azoteas, sótanos, cualquier lugar era válido para batirse.
La difusión de los duelos era tan extensa que, en noviembre de
1814, días después del famoso duelo protagonizado por el general Luis
Carreras y el brigadier Juan Mackena, en el actual parque Lezama,
donde el segundo resulto muerto por un disparo, el Director Supremo, GERVASIO
ANTONIO DE POSADAS, por Decreto de fecha 30 de diciembre de 1814, o sea un
mes después, prohibió la realización de duelos, bajo pena de muerte, en todo el
territorio de las Provincias Unidas.
Pero la costumbre estaba
arraigada y a pesar de esa prohibición, los duelos se siguieron realizando,
principalmente entre los hombres de armas, que, heridos en su honor, preferían
zanjar sus diferencias por este medio, aceptando los riesgos que implicaba su
desobediencia a la Ley.
Uno de los más decididos defensor de los duelos, fue el general
San Martín, quien redactó un reglamento Interno para aplicar a sus granaderos,
disponiendo además que los oficiales serán expulsados de la fuerza, en caso de
no admitir un desafío, sea justo o injusto o “no exigir una satisfacción por
las armas, cuando se halle insultado”.
Un hecho famoso, por los involucrados en el mismo, que se registró
en el Campamento de “El Plumerillo”, en la provincia de Mendoza en 1816,
confirma esta actitud, en favor de los duelos asumida por el General San Martín.
En ese episodio, el teniente JUAN GALO DE LAVALLE y el alférez JUAN
O’BRIEN, se batieron a duelo para dirimir por las armas un desgraciado
comentario que O’BRIEN había hecho sobre una dama conocida de LAVALLE y el
lance fue presidido por el propio jefe de ambos, el General JOSÉ DE SAN MARTÍN.
El duelo se efectuó a sable y se dio por finalizado cuando LAVALLE hirió
profundamente la muñeca derecha de su oponente, dejándolo en inferioridad de
condiciones.
Pese al Decreto de Posadas de 1814 los duelos continuaron
como una práctica constante.
Cuando se dicta el primer Código Penal Argentino en
el año 1887, y en todas sus siguientes modificaciones, el duelo, se trata como
delito en su articulado y su prohibición y calificación delictual sigue vigente
hasta la actualidad-
El duelo, está
normado por el ARTICULO 97 del Código Penal que dice:
“Los que se batieren en duelo, con intervención de dos o más padrinos,
mayores de edad, que elijan las armas y arreglen las demás condiciones del
desafío, serán reprimidos:
1º Con prisión de uno a seis meses, al que no infiriere lesión a su adversario
o sólo le causare una lesión de las determinadas en el artículo 89.
2º Con prisión de
uno a cuatro años, al que causare la muerte de su adversario o le infiriere
lesión de las determinadas en los artículos 90 y 91.
En 1878, se publicó el primer Manual Argentino de
Duelo. Y se abrieron espacios destinados al perfeccionamiento en el uso
de armas –como el Jockey Club, el Círculo de Armas y la nueva sede del Club del
Progreso-.
Los
diarios de la época dedicaban un buen espacio en sus páginas a las cuestiones
vinculadas al honor personal e incluso aportaban recomendaciones sobre cómo
batirse. Ante este panorama, el rechazo a un desafío de duelo no era bien visto
entre los hombres de la elite local. De hecho, de los 1.790 retos a duelo
registrados hacia el cambio de siglo, sólo 40 fueron rechazados.
Ya entrado el siglo XX, El
esgrimista CARLOS DELCASSE, siempre se mostraba dispuesto a apadrinar, a
dirigir y a cobijar los lances caballerescos, es así que decenas de lances se
llevaron a cabo en su quinta porteña de Belgrano: tantos, que se la denominó “La
quinta de los duelos”. Era más que
evidente la tolerancia de jueces y policías que llegaron a ver los duelos como
algo natural. A veces, los duelistas viajaban al Uruguay para estar tranquilos,
ya que, como manifesté anteriormente, en ese país batirse estuvo permitido
hasta 1992.
EL RITUAL: Es interesante
descubrir que cada duelo ponía un juego todo un universo de cuestiones: desde los
guantes, sables y trajes, pasando por el conocimiento de las reglas y normas,
hasta la designación de padrinos y médicos.
LOS PADRINOS
Para
designar a los padrinos era fundamental tener conocidos honorables que supieran
cumplir esa función. Los padrinos eran una pieza clave en el proceso de exigir
y dar satisfacción; sin ellos no podía hablarse de duelo, sin ellos no existía
la posibilidad de tramitar un desafío. Puestos ambos contrincantes “en manos de
sus padrinos”, “Reunidos a deliberar” comenzaban “los trabajos” para alcanzar
un acuerdo. Si las explicaciones de palabra no eran suficientes, se tramitaba
el duelo. Este hecho requería nuevas “deliberaciones” y una ronda de
“conferencias”. Cuando no había acuerdo, generalmente en la elección del arma, se
apelaba a un árbitro o a un más amplio tribunal de honor, el que, emitía el
fallo. Elegidos el arma, el lugar, la hora y demás condiciones del lance, todos
los protagonistas se preparaban para el encuentro. Para la ley penal, un duelo,
y no una simple riña, era aquel encuentro en donde había padrinos (y médicos)
presentes.
Un
padrino era un conocedor de los asuntos de honor, que conocía los reglamentos y
ya se había batido a duelo. Lucio Victorio Mansilla es quizás el ejemplo más
conocido. Además de los siete duelos en los que participó de manera directa,
Mansilla se hizo célebre por sus nueve intervenciones como padrino y los
consejos que vertía en sus escritos. Más discreto, pero tan experto como
Mansilla, Mariano Demaría (h) fue, en el recambio de siglo, una figura clave.
Además de sus propios duelos, intervino en 26 encuentros como padrino y
árbitro, cumpliendo un papel fundamental en la difusión y el pulimento de las
reglas y los modales caballerescos.
Además
de los nombrados precedentemente, se pueden citar como personajes de la
historias que han intervenido como
padrinos, según quedo plasmado en actas a: Bartolomé Mitre, Julio
Argentino Roca (h), Marcelo T de Alvear, Leandro Alem, Roque Sáenz Peña,
Alfredo Palacio, Leopoldo Lugones, Jorge Newbery, Marco Aurelio Avellaneda,
Rosendo M. Fraga, Norberto Quirno Costa, Arturo Goyeneche, Pedro Luro, Mariano
R. Castex, Antonio De Marchi, Horacio Oyhanarte, Carlos Rodríguez Larreta,
Francisco J. Beazley, José Felix Uriburu, Lisandro de la Torre y muchos más que
sería imposible citar en poco tiempo.
En
las últimas décadas del siglo XIX era posible seguir con cierto detalle las
“deliberaciones” o “conferencias” de los padrinos, el estado de ánimo de los
contrincantes, los puntos en discusión y la resolución definitiva del
conflicto. Estos entretelones, que se volcaban en un acta y eran publicados en
los diarios.
Lucio V Mansilla (07/02/1880).
Dentro de los siete duelos
en los que participó en forma directa uno de ellos, terminó en tragedia y lo
dejó afectado de por vida.
El diario “El Nacional”, publicó una nota en
la que se afirmaba que su figura era más apta para un escenario, que para el
Ejército Argentino. Mansilla, se sintió ofendido y mandó sus padrinos a ver al
director del diario, PANTALEÓN GÓMEZ y aunque la nota no había sido
escrita por él, Gómez aceptó el desafío. El duelo se arregló para el 7 de
febrero de 1880 a realizarse en el “Paseo de la Alameda”, actual Avda. Leandro
N Alem.
Los dos habían sido amigos
hasta ese momento. En el momento en que disparan, GÓMEZ bajó la pistola y la
descargó en el suelo, mientras MANSILLA apuntó y apretó el gatillo hiriendo de
muerte a Gómez. En ese instante tomó conciencia de lo ocurrido y corrió hacia
el herido y lo sostuvo mientras agonizaba. Gomez lo aferró por la solapa y le
dijo: «Yo no mato a un hombre de talento”.
Tres años después en París,
en 1883, a causa de «un incidente personal», Mansilla mató en duelo a Pierre
Mayence.
DUELO LUCIO VICENTE LÓPEZ –
CARLOS DOMINGO SARMIENTO (28/12/1894).
En la mañana del 28 de
diciembre de 1894 el doctor LUCIO VICENTE LÓPEZ, nieto del autor del Himno
Nacional, hijo de un historiador destacado y él mismo un escritor. Se enfrenta
con CARLOS DOMINGO SARMIENTO, un hombre público, Secretario privado del
Ministro de Guerra, LUÍS MARÍA CAMPOS y contra quien LÓPEZ promovió una
denuncia penal, de la que Sarmiento salió absuelto y, por ese motivo, insulto públicamente a LÓPEZ, quien no solo
no se rectificó, sino ratificó y amplió
los contenidos de su denuncia en la prensa y luego hizo lo que se estilaba en
aquella época: retó a duelo al coronel SARMIENTO y nombró como padrinos para
que lo representen a FRANCISCO BEAZLEY y al general LUCIO VALENTÍN MANSILLA. El
coronel SARMIENTO acepó el lance y nombró como padrinos al contralmirante DANIEL
SOLER y al general FRANCISCO BOSCH. Resonaron los disparos y se vió a López
caer tomándose el abdomen. Muchos compatriotas llegaron hasta la casa
para interesarse por el paciente. Entre ellos, MITRE, ROCA, ARISTÓBULO DEL
VALLE, PELLEGRINI, MANUEL QUINTANA y DARDO ROCHA. El deceso se produjo en la
primera hora del día 29, en el dormitorio de su casa de Callao1852.
El coronel SARMIENTO y sus
padrinos se presentaban ante el juez de Instrucción. El coronel Sarmiento fue
sometido a juicio sumario y se lo absolvió junto con sus padrinos con el
argumento de que “no da ni puede dar lugar a presumir que el propósito de
los padrinos ha sido concertar un duelo a muerte”.
MANSILLA guardó, por años,
la bala mortal de su ahijado que había
recogido en el Hipódromo de Palermo.
HIPÓLITO YRIGOYEN - LISANDRO
DE LA TORRE (06/09/1897).
El doctor HIPÓLITO YRIGOYEN
y el doctor LISANDRO DE LA TORRE protagonizaron un histórico duelo. El lugar
elegido era uno de los galpones de “Las Catalinas”, cerca del puerto de Buenos
Aires. La hora: el amanecer. Las causas del enfrentamiento eran políticas. DE
LA TORRE, que entonces tenía 28 años, decidido partidario de las «políticas
paralelas», rompió con Yrigoyen y presentó su renuncia como Convencional.
Anunció su separación definitiva de la Unión Cívica Radical y acusó a Yrigoyen
de egoísmo malsano y paternalismo y decía que su influencia era hostil y
perturbadora. YRIGOYEN, de 45 años, lo retó a duelo.
Yrigoyen nombró como padrinos a MARCELO T. DE
ALVEAR y al coronel TOMÁS VALLÉE. De la
Torre, eligió a CARLOS RODRÍGUEZ LARRETA y a CARLOS F. GÓMEZ. Las condiciones
pactadas para el duelo eran : sable a
filo, contrafilo y punta. El lance duró media hora y debió detenerse por las
heridas que tenía DE LA TORRE en su cabeza, mejillas, nariz y uno de sus
antebrazos (para tapar la cicatriz que le quedó en la cara, tuvo que usar barba
a partir de entonces), mientras que Yrigoyen estaba ileso. No hubo reconciliación.
ERNESTO DE MARINIS-
EUGENIO PINI (01/05/1899).
Se realizó en Barracas al
Sur un duelo a espada, entre los maestros de esgrima ERNESTO DE MARINIS,
Director de armas de “La Prensa”, y EUGENIO PINI, de la Escuela Militar de
Esgrima. Ambos campeones, maestros consumados, disputaron 13 asaltos, con gran
violencia y decisión. En el primero y quinto, el director del lance, marqués de
MORRA, secundado por MARCELO T. DE ALVEAR, suspendió el combate, comprobándose
perforaciones en la pechera de la camisa de MARINIS, pero sin herida. En el
último asalto, de MARINIS lo hirió en el muslo. Entonces se dio por terminado
el duelo, que había provocado gran expectativa en toda la ciudad.
DUELOS EN EL SIGLO XX
En 1914, el Juez en lo
Correccional CÉSAR VIALE, publicó “Jurisprudencia caballeresca argentina”,
una obra donde enumera los duelos que se gestaron en la Ciudad de Buenos Aires,
aunque muchas veces el lugar elegido para batirse fuera la Provincia de Buenos
Aires, Uruguay o Chile, durante el periodo 1914/1934.
Son en total 297
“incidentes sin combate”, 21 “duelos a espada”, 63 duelos a sable y 41 duelos a
pistola, un total de 422 incidentes donde se labraron las actas de
rigor, pero en la mayoría de los casos no se hacían actas, por lo que los duelos
deben haber sido cerca de dos mil en ese período, solo en la ciudad de Buenos
Aires y miles en el interior.
Se ven nombres muy famosos
entre los que protagonizaron los duelos de esa época como:
Estanislao S. Zeballos – Piñeiro- Incidente
Estanislao S. Zeballos – García- Incidente
Diaz – Palacios Costa
Jorge Newbery – Vedia – incidente - 64
Jorge Newbery – Alex E. Hock – 1911 -
espada
Uriburu – Bravo
Quesada Pacheco – Leopoldo Lugones 381
Marco Aurelio Avellaneda–
Lauro Lagos – incidente (1917) 178
Benito J Carrasco . Joaquin B. Llambías - Incidente (1919) 214
Etc..
BELISARIO ROLDÁN- TEODORO DE
BARY (1907).
El poeta Belisario Roldán se enfrentó en 1907 con Teodoro de Bary, porque éste había hecho reparos a su noviazgo con ARNOLDA BRINKMANN, su parienta política, lo que determinó que se distanciaran. ROLDÁN fue herido.
OSCAR POSE-CARLOS JUAREZ
CELMAN (1913).
Se batieron en Palermo los
jóvenes OSCAR POSSE y CARLOS JUÁREZ CELMAN, resultando el primero con una leve
herida en el antebrazo. Acababa de firmarse el acta que terminaba el asunto,
cuando llegó enfurecido FRANCISCO POSSE, padre del herido. Nadie le había
informado sobre la escasa importancia de la lesión de su hijo Oscar. Totalmente
alterado, preguntó quién era JUÁREZ CELMAN y, al identificarse éste, extrajo un
revólver con el que le hizo dos disparos. Uno lo rozó y el otro hizo impacto en
el brazo de uno de los médicos, mientras todos buscaban refugio. Como POSSE se
disponía a repetir los disparos, JUÁREZ CELMAN, tomando uno de los revólveres
que había quedado cargado, efectuó dos disparos contra Francisco Posse: uno le dio en el codo y el
otro, le atravesó el corazón y le causó la muerte inmediata.
ALFREDO PALACIOS, RETA A SUS
PADRINOS (1915).
El doctor Alfredo Palacios fue expulsado del Partido Socialista (que él había
fundado), debido a su inveterada afición a batirse a duelo. Hasta se batió una vez
con sus propios padrinos. MARIANO BEASCOCHEA y FERMÍN RODRÍGUEZ que lo habían
representado en una de esas ocasiones en las cuales el diputado había exigido
una reparación por las armas a ESTANISLAO S. ZEBALLOS en 1912. Disgustado por la forma en que sus padrinos,
habían solucionado el desafío planteado sin enfrentamiento, dijo que no
aceptaba ninguna reconciliación y los retó a duelo a ambos, llegó a batirse en
el mismo día con tres adversarios: Estanislao Zeballos y sus propios padrinos
Mariano Baescochea y Fermín Rodríguez.
Palacios practicó esgrima
con dos maestros excepcionales: Carlos Delcasse y Aniceto Rodríguez. Ese hábito
lo mantuvo hasta la vejez. Sus amigos cuentan que ya viejo, todos los días,
Palacios descendía al sótano de su casa de la calle Charcas para tirar con el
florete. Entre sus enfrentamientos registrados se encuentran:
Manuel Ugarte – Alfredo L. Palacios – incidente 112
Alfredo L Palacios – Horacio
Oyhanarte – (1915) - Incidente 151
Estanislao S. Zeballos – Alfredo L. Palacios-(1912) (Pistola) 461
Alfredo L Palacios – Carlos
Silveyra (1914) Duelo a Sable 401
Alfredo L Palacios - Cap.
Luis J. Berard – Duelo a Sable 435
Manuel Ugarte – Alfredo L Palacios
(1913) Pistola -468
Los duelos se siguieron sucediendo en Argentina, pero ya en forma
más esporádica, se había “licuado” ese sentimiento de honor que era necesario
tener, para pertenecer a determinada clase social, la cual, veía con agrado es
tipo de enfrentamiento como una forma de inclusión.
Entre los duelos más emblemáticos, por el nombre de los
intervinientes, se pueden citar:
ARTURO FRONDIZI y JOHN WILLIAM COOKE
23
de Junio de 1950. 16 horas. concurren a la cita concebida esa misma mañana,
pero originada en el duelo de palabra del día anterior en la Cámara baja del
Congreso Nacional.
Los
padrinos ultiman detalles con Rafael Demaría director del duelo. Se enfrentan
con pistolas a 25 pasos. A las 16 horas y 20 Cooke dispara a la cabeza de su
adversario, errando el tiro. Frondizi,
tiró al aire porque estaba contra el duelo, pero lo había aceptado porque
defendía y mantenía su palabra.
CONTRALMIRANTE ISAAC ROJA - DIPUTADO ROBERTO GALEANO
El 4 de julio de 1959, en
un campo de la localidad bonaerense de Pilar cruzaron cuatro disparos de
pistolas, sin dar en el blanco, el entonces diputado nacional de la Unión
Cívica Radical Intransigente (Ucri) por Misiones, Roberto A. Galeano y el ex
vicepresidente de facto, contralmirante Isaac Francisco Rojas.
El duelo se originó porque
Rojas había tenido expresiones agraviantes contra el presidente Arturo
Frondizi, por el pacto que había sellado con Juan Domingo Perón para que los
peronistas con su voto permitieran el triunfo de la UCRI en las elecciones del
58.
GRAL. RODOLFO LARCHER – DIP.
AGUSTÍN RODRÍGUEZ ARAYA
El general Larcher reta a duelo a Rodríguez Araya por las denuncias y
manifestaciones públicas que éste había hecho contra militares. Se elige la
espada. Rodriguez Araya, designa como padrinos a don Alfredo L Palacios y a
Horacio Thedy.
Se baten en un sótano. Iniciado el duelo, el General Larcher, hábil
esgrimista, hiere en la cabeza a
Rodríguez Araya , suspendiéndose el duelo inmediatamente.
Larcher admiró a Rodríguez Araya por su valentía y años después, antes
de morir, le pide a su esposa que le obsequié a Agustín Rodríguez Araya su
reloj".
BENIGNO VARELA - YOLIVÁN BIGLIERI - Un duelo
sangriento.
En 1968 el teniente general Juan
Carlos Onganía llevaba más de dos años en la Casa Rosada de la que el
presidente radical Arturo Umberto Illia había sido expulsado el 28 de
junio de 1966 por una junta de comandantes integrada por el teniente general Pascual
Ángel Pistarini, el brigadier mayor Adolfo Teodoro Álvarezy el
almirante Benigno Varela.
La participación del Almirante Benigno
Varela en el golpe había indignado a los radicales, ya que poco antes había jurado lealtad a las autoridades
constitucionales y al sistema republicano suscribiendo un acta de apoyo al
gobierno constitucional.
El periodista Yoliván Biglieri había
permanecido junto al presidente Illia hasta último momento y nunca había
perdonado a Benigno Varela lo que consideraba una traición. El 14 de
octubre de 1968 decidió hacerlo público en un artículo que publicó en el diario
que dirigía, Autonomía. No se guardó palabras y repasó la carrera del
marino, pintándola como un cúmulo de traiciones.
Varela envió un telegrama a Biglieri
retándolo a duelo. Los padrinos de Biglieri aceptaron que el arma fuera sable
de filo, contrafilo y punta. El duelo no sería a "primera
sangre", es decir, que no se
daría concluido cuando uno de los dos duelistas recibiera la primera herida,
sino hasta que las heridas impidieran continuar a alguno de los dos. El
lugar para el enfrentamiento, en cambio, fue motivo de discusiones. El
marino proponía que fuera en la cubierta de un barco, mientras que el radical
pedía que se enfrentaran en el tercer piso del edificio de la CGT. Como no se
ponían de acuerdo, se terminó eligiendo un "lugar neutral", una
quinta de Caaguazú al 200, en Monte Chingolo.
La fecha del duelo quedó fijada para el
domingo 3 de noviembre de1968 al amanecer.
Tres asaltos
"En el primer asalto, Biglieri le
cortó parte de la oreja derecha a Varela. En la carga siguiente, lo hirió en el
brazo derecho. Varela no se quedó atrás y lastimó a Biglieri en la mano. Con un
rápido movimiento Varela le hizo saltar los anteojos a Biglieri y lo lastimó en
el puente de la nariz: había tirado un hachazo a fondo que por poco no le
partió la cabeza.
"En el segundo asalto, Varela
cortó a Biglieri en el pómulo y en el abdomen, pero tampoco la sacó gratis, ya
que Biglieri le metió un puntazo en la cadera izquierda.
El duelo duró 28
minutos. Extenuados y con heridas sangrantes, los dos hombres no querían darse
por vencidos. Los médicos impidieron que el combate continuara
"Tras 20 minutos, los dos estaban
extenuados, pero no querían dar el brazo a torcer. Entre el segundo y el tercer
asalto fueron revisados por los médicos, quienes sugirieron que se debía parar
el combate. Pero ambos se negaron.
"En la tercera vuelta, Biglieri
fue a fondo y con la punta del sable hirió a Varela en la tetilla izquierda.
Estuvo a nada de atravesarle el corazón. El sable cayó de las manos de Varela y
se detuvo el combate para esterilizarlo. Mientras los padrinos limpiaban el
arma, los dos se seguían insultando a los gritos y repetían una y otra vez que
el duelo todavía no había terminado y que era a muerte.
"Los médicos los autorizaron, pero
ya casi ni podían mantenerse parados. Los médicos y el director del
combate dijeron basta. 'Las heridas son parejas y ya no pueden seguir', dijo
Ferretto. Su decisión fue inapelable. Se habían producido catorce embestidas de
uno y otro lado y los cuerpos de los dos estaban bañados en sangre. Habían sido
28 minutos tremendos".
El duelo se dio por finalizado contra
la voluntad de los contendientes. Ni Varela ni Biglieri quisieron
reconciliarse.
De este enfrentamiento existen varias
fotografías y una filmación ya que el periodismo indiscreto llego a filtrarse.
ARTURO JAURETCHE – GRAL. OSCAR COLOMBO
Es 1971, es el 15 de junio, quinta del Gran Buenos Aires. Arturo
Jauretche ha escrito una dura columna en el diario La Opinión. Dudando de la
honestidad de las razones por las cuales el general Oscar Colombo, ministro de
Obras y Servicios Públicos del gobierno de Alejandro Agustín Lanusse, había
desplazado al coronel Manuel Raimundes, secretario de Energía y administrador
de YPF quien, a juicio del periodista, cuidaba con notable vocación el petróleo
argentino.
Colombo, le envía sus padrinos para retarlo a duelo. Jauretche acepta a
pesar de tener edad para eximirse del compromiso –el Código de Honor rige para
quienes no tengan más de 65 años y Jauretche había superado los 70–. A veinte
pasos, giran y disparan. Ninguno de los dos acierta. En silencio. Sin
reconciliación. Cada cual se va por su lado. Los padrinos asegurarán, después,
que ambos tiraron a matar.
EL 16 DE MARZO DE 2010 UN CONCEJAL DEL PRO RETÓ A
DUELO AL PRESIDENTE DEL CONCEJO DELIBERANTE DE ENSENADA
Ángel Rodríguez, vicepresidente del Pro de
Ensenada, retó a través de un escrito a Luis Blasetti, titular del cuerpo
deliberativo de la ciudad portuaria, para “defender el honor” de la concejal Rosana Fernández de su propio
bloque.
“Por
este acto de cobardía y amparado en el artículo 97 y concordante del Código
Penal, reto a Luis Blasetti a duelo, siendo mis padrinos los doctores Pablo
Cuomo y Luis Giordano, que arreglarán las armas y condiciones del
desafío", señaló Rodríguez en su carta. Blasetti rechazó de plano la posibilidad
de batirse a duelo y la catalogó como “una ridiculez”.
Rodríguez atenuó la apuesta por si Blasetti
“le tiene miedo a las armas o la justicia” y le propuso definir la cuestión
arriba de un ring. El Código penal no dice nada sobre el boxeo…
Blasetti nunca contestó
EN EL EXTERIOR
Treves – Benito Mussolini 30 de marzo de 1915 sable
Benito Mussolini – Missirolim 14 de mayo de 1922 ESPADA
Brum (Presidente del presidente del Uruguay) con el Dr.Herrera
(Candidato a la Presidencia), celebrado el 13 de diciembre de 1922 a pistola
dos tiros sin resultados.
Salvador Allende – Raul
Rattig En 1952 en Chile,
se celebró un duelo entre el senador socialista Salvador Allende y su
par, el radical Raúl Rattig. Designados los padrinos, se enfrentaron en el
campo de honor. Los duelistas erraron sus disparos.
Para quien le interese,
recomiendo la lectura de:
1.-) JURISPRUDENCIA
CABALLERESCA ARGENTINA del dr. Cesar Viale
2.-) JURISPRUDENCIA
CABALLERESCA PROVINCIANA – LOS DUELOS EN EL INTERIOR DEL PAÍS de Hernán Antonio
Moyano Dellepiane publicado en la Revista Cruz del Sur, 2015, año V, N° 14 .-
3.-) DUELOS – Mariano
Hamilton
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