jueves, 4 de junio de 2026

 



EL DUELO

Etimología del término duelo

El origen etimológico del término duelo proviene del vocablo latín ‘duellum’que esta formado por ‘duo’ (dos) y ‘bellum’ (guerra, combate), por lo que su significado era ‘guerra/combate entre dos’ y está absolutamente vinculado a los conceptos clásicos de honor y venganza.

HISTORIA

Los primeros duelos, se deben haber dado entre los hombres prehistóricos, ya sea por alimentos o por la posesión de las mujeres.

La Biblia hace referencia al enfrentamiento en duelo entre David y Goliat, donde el primero, derrota al segundo con una honda y le corta la cabeza con su propia espada.

 Otro duelo famoso fue protagonizado entre Aquiles y Héctor durante la guerra de Troya. En este caso se ven definidos los dos conceptos vinculados al enfrentamiento propiamente dicho, ya que Aquiles se presenta el reto para vengar la muerte de su amigo Patroclo y  Héctor se enfrentó al mejor guerrero griego para no ver mancillado su honor y no quedar como un cobarde frente a su gente.

El concepto de duelo formal, en la sociedad occidental, tiene su origen en la Edad Media, con origen en antiguas prácticas pre-cristianas de la época vikinga

 El duelo judicial era un sistema de enfrentamiento que proviene de costumbres de los vikingos para resolver, mediante la lucha las acusaciones entre dos contendientes generalmente se sustanciaba,   donde no había testigos o ninguna de las partes hacia una confesión como para aclarar la disputa, el ganador de la pelea era proclamado como poseedor de la verdad. Fue adoptado y se mantuvo en uso durante toda la Edad Media europea. Fue desapareciendo en forma paulatina durante el transcurso del siglo XVI.

El Duelo como modalidad formal, esto es con   estipulación de  reglas, fue practicado desde el siglo XV hasta bien entrado el siglo XX en las sociedades occidentales, como una evolución de las justas o torneos medievales. Era consensuado entre dos caballeros, que utilizaban armas mortales de acuerdo con reglas explícitas o implícitas que se respetaban, por el honor de los contendientes, acompañados por padrinos.

En la mayoría de los casos, se desarrollaba por voluntad de una de las partes —el desafiante— para lavar un insulto u ofensa a su honor (injuria). El objetivo no era en general matar al oponente, sino lograr «satisfacción» restaurando el honor propio, cosa que se obtenía al poner en juego la vida para defenderlo.

Se consideraba que sólo los caballeros tenían un honor que defender y, por lo tanto, la clase social alta y educada, era la que calificaba para realizarlo; si un caballero era insultado por alguien de la clase baja, no lo retaba a duelo, porque no lo consideraba a su altura como para entender lo que era el honor, sino que le infligía algún castigo físico o comisionaba a sus sirvientes para que lo hicieran.

 En algunos países, en especial de origen anglosajón, el reto a duelo era realizado públicamente con el golpe de un guante en la cara del oponente o se dejaba caer el guante ante los pies del desafiado quien lo recogía si aceptaba; desde entonces, ha perdurado el dicho popular «recogió el guante» para indicar que alguien respondía a un reto a duelo.

En España, los caballeros españoles también practicaban los “duelos”, basta recordar “El Quijote”, que, en forma de sátira, relata una modalidad de vida de una época.

QUE ES EL HONOR

A esta altura es necesario conceptualizar que es el honor y el motivo por el cual, en su defensa han muerto muchísimas personas.

Se lo puede definir como: “la cualidad moral que incorpora una persona, por educación, ejemplo y tradición familiar y que se instala como un sentimiento sublime y la lleva a cumplir con determinados comportamientos, que se establecen como dignos. Donde están involucrados los deberes que le corresponden respecto al prójimo y a sí mismo. Se trata de un concepto fundamentalmente ideológico, que justifica una determinada conducta y explica relaciones sociales similares en un determinado medio social.”

 

DUELO DE MUJERES

El duelo no fué exclusivo de los hombres, aunque eran quienes en su mayoría lo llevaban a cabo, las mujeres también se enfrentaron entre ellas y con los hombres. Hay rastros de duelos entre mujeres desde el siglo XVI. En Francia, Italia, Inglaterra y Alemania las damas cruzaban espadas por muchos motivos.

En esa época, las señoras estaban tan habituadas a las armas que, incluso posaban para los retratistas, espada en mano. La costumbre se prolongaría durante los siglos XVIII, XIX y hasta principios del XX, curiosamente asociada a la emancipación de la mujer.

 Se pueden citar como duelo de mujeres famosas los que protagonizaron:

ISABELLA DE CARAZZI CON DIAMBRA DE PETTINELL




Enfrentamiento inmortalizado en la obra pictórica que se exhibe en el museo del Prado en Madrid y representa la escena final del encuentro brutal entre las dos luchadoras.  De autor ignoto. Según los catálogos del Prado representa, o está inspirado en el duelo que tuvo lugar en 1552 ante el virrey de Nápoles, el marqués del Vasto, entre dos damas napolitanas, Isabella de Carazi con Diambra de Petinella, disputa que surgió porque se disputaban el amor de un apuesto joven llamado Fabio de Zeresola.


LA CONDESA DE POLIGNAC CON LA MARQUESA DE NESLE.



En 1721, en París, la condesa de Polignac y la marquesa de Nesle se batieron a causa de su común amante, el duque de Richelieu. El primer disparo de Madame de Nesle rompió la rama de un árbol, que cayó sobre su oponente. Madame de Polignac tuvo mejor puntería: su bala se incrustó en el corsé de Madame de Nesle, provocando un poco de sangre sobre el pecho izquierdo. Aunque ninguna salió ilesa, las heridas no fueron graves, y pudieron despedirse con honor (y con vida).

LA PRINCESA PAULINE METTERNICH CON LA CONDESA KIELMANNSEGG





El duelo más célebre entre dos damas tuvo lugar en agosto de 1892 en Vaduz, capital de Liechtenstein, entre la princesa Pauline Metternich y la condesa Kielmannsegg. Ha pasado a la historia como «el primer duelo emancipado», porque todas las participantes fueron mujeres. El arma elegida fue la espada. En la tercera ronda la princesa recibió un corte en la nariz y la condesa resultó levemente herida en un brazo. Entonces las testigos ―otras dos damas de la nobleza― se apresuraron a detener el duelo, declarando vencedora a la princesa Metternich.

El motivo del enfrentamiento fue un desacuerdo entre las dos damas sobre los arreglos florales de un festival musical.

Solo refiero estos duelos pero hay muchísimos más inclusive en el siglo XX.

 

EN ARGENTINA

Pero quiero referirme exclusivamente a los duelos que se desarrollaron en nuestra tierra la que, no fue ajena a la práctica de los duelos, pero como siempre, poniéndole una nota peculiar en su desarrollo y que se degeneró como una costumbre que derivaba  de los duelos a espada y a caballo de los antiguos caballeros españoles. Me refiero al denominado “duelo criollo”, era un enfrentamiento entre dos hombres armados con facones o dagas. Aunque tenía sus particularidades y reglas se asimilaba más a una pelea callejera que a una cuestión de honor.

Sarmiento lo describe en forma magnífica, en el capítulo III de su libro “El Facundo”, y como se verá el resultado buscado no era la muerte del adversario.

Dice Sarmiento:

“El gaucho anda armado del cuchillo que ha heredado de los españoles: esta peculiaridad en la península, este grito característico de Zaragoza: guerra a cuchillo, es aquí más real que en España. El cuchillo a más de un arma es un instrumento que le sirve para todas sus ocupaciones: no puede vivir sin él; es como la trompa del elefante, su barco, su mano, su dedo, su todo. El gaucho a la par de jinete, hace alarde de valiente y el cuchillo brilla a cada momento, describiendo círculos en el aire, a la menor provocación, sin provocación alguna, sin otro interés que medirse con un desconocido; juega a las puñaladas, como jugaría a los dados. Tan profundamente entran estos hábitos pendencieros en la vida íntima del gaucho argentino, que las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza la vida.

Con esta última frase “que las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza la vida” resume el duelo criollo, indicando la existencia de un sentimiento de honor “criollo”, en este caso la variación del sentimiento de honor muta y se instala en las clases bajas obligando a los gauchos a batirse. El efecto buscado no era la muerte, sino la humillación y el descrédito del oponente, se lo trataba de herir fundamentalmente en el rostro, boca, nariz, ojos u orejas para que quedara marcado y sufriera la humillación y descredito ante sus pares para siempre.

El gaucho duelista más famoso, fue Juan Moreira, a quien se le atribuyen cerca de 100 duelos, durante los cuales siempre salió bien parado, por su rara habilidad en el uso del Facón. Su largo y famoso facón del tipo “caronero”, le había sido regalado por Adolfo Alsina, como reconocimiento por los útiles servicios prestados como guardaespaldas. Fue un típico matón de comité. En los 100 duelos que se le atribuyen mató a 16 personas y a los restantes les produjo heridas sobre todo en la cara para humillarlos de por vida. Su famoso facón se encuentra en el Museo y Biblioteca Juan D. Perón de la localidad de Lobos, Pcia. de Buenos Aires.

Posteriormente y con el transcurso del tiempo,por sucesivas prohibiciones y penalizaciones desde la época de Rosas, quien prohibió a todo gaucho de sus estancias que portaran el facón durante el trabajo, esta modalidad del duelo criollo con facón y poncho, cayó en desuso hasta desparecer por completo.

 

LOS DUELOS FORMALES EN ARGENTINA

En el Siglo XIX

No es posible dar una lista de los duelos que se realizaron en la República Argentina desde el siglo XIX hasta el primer tercio del siglo XX. En primer término porque sería interminable y en segundo lugar, porque muchos de ellos no fueron rubricados ni registrados mediante el acta que se estilaba labrar al término del incidente, para cubrirse de  la acción de la Justicia en caso de heridas graves o la muerte. Los contendientes y padrinos, preferían mantener el acto en privado y aún en caso de heridas, ni los contendientes ni sus familiares se les ocurriría recurrir a la justicia. La mayoría de los enfrentamientos, se perdieron tras el manto de la historia sin dejar rastro, pero fueron miles.

Los duelos, se realizaban en cualquier lado, generalmente al amanecer y donde se pudiesen evadir el accionar de las fuerzas públicas. Lugares públicos alejados, casas particulares, azoteas, sótanos, cualquier lugar era válido para batirse.

La difusión de los duelos era tan extensa que, en noviembre de 1814, días después del famoso duelo protagonizado por el general Luis Carreras y el brigadier Juan Mackena, en el actual parque Lezama, donde el segundo resulto muerto por un disparo, el Director Supremo, GERVASIO ANTONIO DE POSADAS, por Decreto de fecha 30 de diciembre de 1814, o sea un mes después, prohibió la realización de duelos, bajo pena de muerte, en todo el territorio de las Provincias Unidas.

 Pero la costumbre estaba arraigada y a pesar de esa prohibición, los duelos se siguieron realizando, principalmente entre los hombres de armas, que, heridos en su honor, preferían zanjar sus diferencias por este medio, aceptando los riesgos que implicaba su desobediencia a la Ley.

Uno de los más decididos defensor de los duelos, fue el general San Martín, quien redactó un reglamento Interno para aplicar a sus granaderos, disponiendo además que los oficiales serán expulsados de la fuerza, en caso de no admitir un desafío, sea justo o injusto o “no exigir una satisfacción por las armas, cuando se halle insultado”.

Un hecho famoso, por los involucrados en el mismo, que se registró en el Campamento de “El Plumerillo”, en la provincia de Mendoza en 1816, confirma esta actitud, en favor de los duelos asumida por el General San Martín. En ese episodio, el teniente JUAN GALO DE LAVALLE y el alférez JUAN O’BRIEN, se batieron a duelo para dirimir por las armas un desgraciado comentario que O’BRIEN había hecho sobre una dama conocida de LAVALLE y el lance fue presidido por el propio jefe de ambos, el General JOSÉ DE SAN MARTÍN. El duelo se efectuó a sable y se dio por finalizado cuando LAVALLE hirió profundamente la muñeca derecha de su oponente, dejándolo en inferioridad de condiciones.

Pese al Decreto de Posadas de 1814 los duelos continuaron como una práctica constante.

Cuando se dicta el primer Código Penal Argentino en el año 1887, y en todas sus siguientes modificaciones, el duelo, se trata como delito en su articulado y su prohibición y calificación delictual sigue vigente hasta la actualidad-

El duelo, está normado por el ARTICULO 97 del Código Penal que dice:

“Los que se batieren en duelo, con intervención de dos o más padrinos, mayores de edad, que elijan las armas y arreglen las demás condiciones del desafío, serán reprimidos:
1º Con prisión de uno a seis meses, al que no infiriere lesión a su adversario o sólo le causare una lesión de las determinadas en el artículo 89.

2º Con prisión de uno a cuatro años, al que causare la muerte de su adversario o le infiriere lesión de las determinadas en los artículos 90 y 91.


En 1878, se publicó el primer Manual Argentino de Duelo. Y se abrieron espacios destinados al perfeccionamiento en el uso de armas –como el Jockey Club, el Círculo de Armas y la nueva sede del Club del Progreso-.

Los diarios de la época dedicaban un buen espacio en sus páginas a las cuestiones vinculadas al honor personal e incluso aportaban recomendaciones sobre cómo batirse. Ante este panorama, el rechazo a un desafío de duelo no era bien visto entre los hombres de la elite local. De hecho, de los 1.790 retos a duelo registrados hacia el cambio de siglo, sólo 40 fueron rechazados.

Ya entrado el siglo XX, El esgrimista CARLOS DELCASSE, siempre se mostraba dispuesto a apadrinar, a dirigir y a cobijar los lances caballerescos, es así que decenas de lances se llevaron a cabo en su quinta porteña de Belgrano: tantos, que se la denominó “La quinta de los duelos”. Era  más que evidente la tolerancia de jueces y policías que llegaron a ver los duelos como algo natural. A veces, los duelistas viajaban al Uruguay para estar tranquilos, ya que, como manifesté anteriormente, en ese país batirse estuvo permitido hasta 1992.

EL RITUAL: Es interesante descubrir que cada duelo ponía un juego todo un universo de cuestiones: desde los guantes, sables y trajes, pasando por el conocimiento de las reglas y normas, hasta la designación de padrinos y médicos.

LOS PADRINOS

Para designar a los padrinos era fundamental tener conocidos honorables que supieran cumplir esa función. Los padrinos eran una pieza clave en el proceso de exigir y dar satisfacción; sin ellos no podía hablarse de duelo, sin ellos no existía la posibilidad de tramitar un desafío. Puestos ambos contrincantes “en manos de sus padrinos”, “Reunidos a deliberar” comenzaban “los trabajos” para alcanzar un acuerdo. Si las explicaciones de palabra no eran suficientes, se tramitaba el duelo. Este hecho requería nuevas “deliberaciones” y una ronda de “conferencias”. Cuando no había acuerdo, generalmente en la elección del arma, se apelaba a un árbitro o a un más amplio tribunal de honor, el que, emitía el fallo. Elegidos el arma, el lugar, la hora y demás condiciones del lance, todos los protagonistas se preparaban para el encuentro. Para la ley penal, un duelo, y no una simple riña, era aquel encuentro en donde había padrinos (y médicos) presentes.

Un padrino era un conocedor de los asuntos de honor, que conocía los reglamentos y ya se había batido a duelo. Lucio Victorio Mansilla es quizás el ejemplo más conocido. Además de los siete duelos en los que participó de manera directa, Mansilla se hizo célebre por sus nueve intervenciones como padrino y los consejos que vertía en sus escritos. Más discreto, pero tan experto como Mansilla, Mariano Demaría (h) fue, en el recambio de siglo, una figura clave. Además de sus propios duelos, intervino en 26 encuentros como padrino y árbitro, cumpliendo un papel fundamental en la difusión y el pulimento de las reglas y los modales caballerescos.

Además de los nombrados precedentemente, se pueden citar como personajes de la historias que han intervenido como  padrinos, según quedo plasmado en actas a: Bartolomé Mitre, Julio Argentino Roca (h), Marcelo T de Alvear, Leandro Alem, Roque Sáenz Peña, Alfredo Palacio, Leopoldo Lugones, Jorge Newbery, Marco Aurelio Avellaneda, Rosendo M. Fraga, Norberto Quirno Costa, Arturo Goyeneche, Pedro Luro, Mariano R. Castex, Antonio De Marchi, Horacio Oyhanarte, Carlos Rodríguez Larreta, Francisco J. Beazley, José Felix Uriburu, Lisandro de la Torre y muchos más que sería imposible citar en poco tiempo.

En las últimas décadas del siglo XIX era posible seguir con cierto detalle las “deliberaciones” o “conferencias” de los padrinos, el estado de ánimo de los contrincantes, los puntos en discusión y la resolución definitiva del conflicto. Estos entretelones, que se volcaban en un acta y eran publicados en los diarios.

Lucio V Mansilla (07/02/1880).

Dentro de los siete duelos en los que participó en forma directa uno de ellos, terminó en tragedia y lo dejó afectado de por vida.

 El diario “El Nacional”, publicó una nota en la que se afirmaba que su figura era más apta para un escenario, que para el Ejército Argentino. Mansilla, se sintió ofendido y mandó sus padrinos a ver al director del diario, PANTALEÓN GÓMEZ y aunque la nota no había sido escrita por él, Gómez aceptó el desafío. El duelo se arregló para el 7 de febrero de 1880 a realizarse en el “Paseo de la Alameda”, actual Avda. Leandro N Alem.

Los dos habían sido amigos hasta ese momento. En el momento en que disparan, GÓMEZ bajó la pistola y la descargó en el suelo, mientras MANSILLA apuntó y apretó el gatillo hiriendo de muerte a Gómez. En ese instante tomó conciencia de lo ocurrido y corrió hacia el herido y lo sostuvo mientras agonizaba. Gomez lo aferró por la solapa y le dijo: «Yo no mato a un hombre de talento”.

Tres años después en París, en 1883, a causa de «un incidente personal», Mansilla mató en duelo a Pierre Mayence.

 

DUELO LUCIO VICENTE LÓPEZ – CARLOS DOMINGO SARMIENTO (28/12/1894).


 


En la mañana del 28 de diciembre de 1894 el doctor LUCIO VICENTE LÓPEZ, nieto del autor del Himno Nacional, hijo de un historiador destacado y él mismo un escritor. Se enfrenta con CARLOS DOMINGO SARMIENTO, un hombre público, Secretario privado del Ministro de Guerra, LUÍS MARÍA CAMPOS y contra quien LÓPEZ promovió una denuncia penal, de la que Sarmiento salió absuelto y, por ese motivo,  insulto públicamente a LÓPEZ, quien no solo no se rectificó, sino  ratificó y amplió los contenidos de su denuncia en la prensa y luego hizo lo que se estilaba en aquella época: retó a duelo al coronel SARMIENTO y nombró como padrinos para que lo representen a FRANCISCO BEAZLEY y al general LUCIO VALENTÍN MANSILLA. El coronel SARMIENTO acepó el lance y nombró como padrinos al contralmirante DANIEL SOLER y al general FRANCISCO BOSCH. Resonaron los disparos y se vió a López caer tomándose el abdomen.  Muchos compatriotas llegaron hasta la casa para interesarse por el paciente. Entre ellos, MITRE, ROCA, ARISTÓBULO DEL VALLE, PELLEGRINI, MANUEL QUINTANA y DARDO ROCHA. El deceso se produjo en la primera hora del día 29, en el dormitorio de su casa de Callao1852.

El coronel SARMIENTO y sus padrinos se presentaban ante el juez de Instrucción. El coronel Sarmiento fue sometido a juicio sumario y se lo absolvió junto con sus padrinos con el argumento de que “no da ni puede dar lugar a presumir que el propósito de los padrinos ha sido concertar un duelo a muerte”.

MANSILLA guardó, por años, la bala mortal  de su ahijado que había recogido en el Hipódromo de Palermo.

 

HIPÓLITO YRIGOYEN - LISANDRO DE LA TORRE (06/09/1897).

 


El doctor HIPÓLITO YRIGOYEN y el doctor LISANDRO DE LA TORRE protagonizaron un histórico duelo. El lugar elegido era uno de los galpones de “Las Catalinas”, cerca del puerto de Buenos Aires. La hora: el amanecer. Las causas del enfrentamiento eran políticas. DE LA TORRE, que entonces tenía 28 años, decidido partidario de las «políticas paralelas», rompió con Yrigoyen y presentó su renuncia como Convencional. Anunció su separación definitiva de la Unión Cívica Radical y acusó a Yrigoyen de egoísmo malsano y paternalismo y decía que su influencia era hostil y perturbadora. YRIGOYEN, de 45 años, lo retó a duelo.

 Yrigoyen nombró como padrinos a MARCELO T. DE ALVEAR y al coronel TOMÁS VALLÉE.  De la Torre, eligió a CARLOS RODRÍGUEZ LARRETA y a CARLOS F. GÓMEZ. Las condiciones pactadas para el duelo eran :  sable a filo, contrafilo y punta. El lance duró media hora y debió detenerse por las heridas que tenía DE LA TORRE en su cabeza, mejillas, nariz y uno de sus antebrazos (para tapar la cicatriz que le quedó en la cara, tuvo que usar barba a partir de entonces), mientras que Yrigoyen estaba ileso. No hubo reconciliación.

 

ERNESTO DE MARINIS- EUGENIO PINI (01/05/1899).

 


Se realizó en Barracas al Sur un duelo a espada, entre los maestros de esgrima ERNESTO DE MARINIS, Director de armas de “La Prensa”, y EUGENIO PINI, de la Escuela Militar de Esgrima. Ambos campeones, maestros consumados, disputaron 13 asaltos, con gran violencia y decisión. En el primero y quinto, el director del lance, marqués de MORRA, secundado por MARCELO T. DE ALVEAR, suspendió el combate, comprobándose perforaciones en la pechera de la camisa de MARINIS, pero sin herida. En el último asalto, de MARINIS lo hirió en el muslo. Entonces se dio por terminado el duelo, que había provocado gran expectativa en toda la ciudad.

 

 

DUELOS EN EL SIGLO XX

 

En 1914, el Juez en lo Correccional CÉSAR VIALE, publicó “Jurisprudencia caballeresca argentina”, una obra donde enumera los duelos que se gestaron en la Ciudad de Buenos Aires, aunque muchas veces el lugar elegido para batirse fuera la Provincia de Buenos Aires, Uruguay o Chile, durante el periodo 1914/1934.

Son en total 297 “incidentes sin combate”, 21 “duelos a espada”, 63 duelos a sable y 41 duelos a pistola, un total de 422 incidentes donde se labraron las actas de rigor, pero en la mayoría de los casos no se hacían actas, por lo que los duelos deben haber sido cerca de dos mil en ese período, solo en la ciudad de Buenos Aires y miles en el interior.

Se ven nombres muy famosos entre los que protagonizaron los duelos de esa época como:

 

Estanislao S. Zeballos – Piñeiro- Incidente

Estanislao S. Zeballos – García- Incidente

Diaz – Palacios Costa

Jorge Newbery – Vedia – incidente - 64

Jorge Newbery – Alex E. Hock – 1911 - espada

Uriburu – Bravo

Quesada Pacheco – Leopoldo Lugones 381

Marco  Aurelio Avellaneda– Lauro Lagos – incidente (1917)  178

Benito J Carrasco . Joaquin B. Llambías - Incidente (1919) 214

Etc..


BELISARIO ROLDÁN- TEODORO DE BARY (1907).




El poeta Belisario Roldán se enfrentó en 1907 con Teodoro de Bary, porque éste había hecho reparos a su noviazgo con ARNOLDA BRINKMANN, su parienta política, lo que determinó que se distanciaran. ROLDÁN fue herido.

 

OSCAR POSE-CARLOS JUAREZ CELMAN (1913).

 

Se batieron en Palermo los jóvenes OSCAR POSSE y CARLOS JUÁREZ CELMAN, resultando el primero con una leve herida en el antebrazo. Acababa de firmarse el acta que terminaba el asunto, cuando llegó enfurecido FRANCISCO POSSE, padre del herido. Nadie le había informado sobre la escasa importancia de la lesión de su hijo Oscar. Totalmente alterado, preguntó quién era JUÁREZ CELMAN y, al identificarse éste, extrajo un revólver con el que le hizo dos disparos. Uno lo rozó y el otro hizo impacto en el brazo de uno de los médicos, mientras todos buscaban refugio. Como POSSE se disponía a repetir los disparos, JUÁREZ CELMAN, tomando uno de los revólveres que había quedado cargado, efectuó dos disparos contra  Francisco Posse: uno le dio en el codo y el otro, le atravesó el corazón y le causó la muerte inmediata.

 

ALFREDO PALACIOS, RETA A SUS PADRINOS (1915).


El doctor Alfredo Palacios fue expulsado del Partido Socialista (que él había fundado), debido a su inveterada afición a batirse a duelo. Hasta se batió una vez con sus propios padrinos. MARIANO BEASCOCHEA y FERMÍN RODRÍGUEZ que lo habían representado en una de esas ocasiones en las cuales el diputado había exigido una reparación por las armas a ESTANISLAO S. ZEBALLOS en 1912.  Disgustado por la forma en que sus padrinos, habían solucionado el desafío planteado sin enfrentamiento, dijo que no aceptaba ninguna reconciliación y los retó a duelo a ambos, llegó a batirse en el mismo día con tres adversarios: Estanislao Zeballos y sus propios padrinos Mariano Baescochea y Fermín Rodríguez.

Palacios practicó esgrima con dos maestros excepcionales: Carlos Delcasse y Aniceto Rodríguez. Ese hábito lo mantuvo hasta la vejez. Sus amigos cuentan que ya viejo, todos los días, Palacios descendía al sótano de su casa de la calle Charcas para tirar con el florete. Entre sus enfrentamientos registrados se encuentran:

 Manuel Ugarte – Alfredo L. Palacios –  incidente 112

Alfredo L Palacios – Horacio Oyhanarte – (1915) - Incidente 151

Estanislao S. Zeballos – Alfredo L. Palacios-(1912) (Pistola)  461

Alfredo L  Palacios – Carlos Silveyra (1914) Duelo a Sable 401

Alfredo L Palacios -   Cap. Luis J. Berard – Duelo a Sable 435

Manuel Ugarte – Alfredo L Palacios  (1913) Pistola -468

Los duelos se siguieron sucediendo en Argentina, pero ya en forma más esporádica, se había “licuado” ese sentimiento de honor que era necesario tener, para pertenecer a determinada clase social, la cual, veía con agrado es tipo de enfrentamiento como una forma de inclusión.

Entre los duelos más emblemáticos, por el nombre de los intervinientes, se pueden citar:


ARTURO FRONDIZI y JOHN WILLIAM COOKE

23 de Junio de 1950. 16 horas. concurren a la cita concebida esa misma mañana, pero originada en el duelo de palabra del día anterior en la Cámara baja del Congreso Nacional.

Los padrinos ultiman detalles con Rafael Demaría director del duelo. Se enfrentan con pistolas a 25 pasos. A las 16 horas y 20 Cooke dispara a la cabeza de su adversario, errando el tiro.  Frondizi, tiró al aire porque estaba contra el duelo, pero lo había aceptado porque defendía y mantenía su palabra.

CONTRALMIRANTE ISAAC ROJA - DIPUTADO ROBERTO GALEANO 

El 4 de julio de 1959, en un campo de la localidad bonaerense de Pilar cruzaron cuatro disparos de pistolas, sin dar en el blanco, el entonces diputado nacional de la Unión Cívica Radical Intransigente (Ucri) por Misiones, Roberto A. Galeano y el ex vicepresidente de facto, contralmirante Isaac Francisco Rojas.

El duelo se originó porque Rojas había tenido expresiones agraviantes contra el presidente Arturo Frondizi, por el pacto que había sellado con Juan Domingo Perón para que los peronistas con su voto permitieran el triunfo de la UCRI en las elecciones del 58.

GRAL. RODOLFO LARCHER – DIP.  AGUSTÍN RODRÍGUEZ ARAYA

El general Larcher reta a duelo a Rodríguez Araya por las denuncias y manifestaciones públicas que éste había hecho contra militares. Se elige la espada. Rodriguez Araya, designa como padrinos a don Alfredo L Palacios y a Horacio Thedy.

Se baten en un sótano. Iniciado el duelo, el General Larcher, hábil esgrimista,  hiere en la cabeza a Rodríguez Araya , suspendiéndose el duelo inmediatamente.

Larcher admiró a Rodríguez Araya por su valentía y años después, antes de morir, le pide a su esposa que le obsequié a Agustín Rodríguez Araya su reloj".

BENIGNO VARELA - YOLIVÁN BIGLIERI - Un duelo sangriento.

En 1968 el teniente general Juan Carlos Onganía llevaba más de dos años en la Casa Rosada de la que el presidente radical Arturo Umberto Illia había sido expulsado el 28 de junio de 1966 por una junta de comandantes integrada por el teniente general Pascual Ángel Pistarini, el brigadier mayor Adolfo Teodoro Álvarezy el almirante Benigno Varela.

La participación del Almirante Benigno Varela en el golpe había indignado a los radicales, ya que poco antes había jurado lealtad a las autoridades constitucionales y al sistema republicano suscribiendo un acta de apoyo al gobierno constitucional.

El periodista Yoliván Biglieri había permanecido junto al presidente Illia hasta último momento y nunca había perdonado a Benigno Varela lo que consideraba una traición. El 14 de octubre de 1968 decidió hacerlo público en un artículo que publicó en el diario que dirigía, Autonomía. No se guardó palabras y repasó la carrera del marino, pintándola como un cúmulo de traiciones.

Varela envió un telegrama a Biglieri retándolo a duelo. Los padrinos de Biglieri aceptaron que el arma fuera sable de filo, contrafilo y punta. El duelo no sería a "primera sangre", es decir, que  no se daría concluido cuando uno de los dos duelistas recibiera la primera herida, sino hasta que las heridas impidieran continuar a alguno de los dos. El lugar para el enfrentamiento, en cambio, fue motivo de discusiones. El marino proponía que fuera en la cubierta de un barco, mientras que el radical pedía que se enfrentaran en el tercer piso del edificio de la CGT. Como no se ponían de acuerdo, se terminó eligiendo un "lugar neutral", una quinta de Caaguazú al 200, en Monte Chingolo.

La fecha del duelo quedó fijada para el domingo 3 de noviembre de1968 al amanecer.

Tres asaltos

"En el primer asalto, Biglieri le cortó parte de la oreja derecha a Varela. En la carga siguiente, lo hirió en el brazo derecho. Varela no se quedó atrás y lastimó a Biglieri en la mano. Con un rápido movimiento Varela le hizo saltar los anteojos a Biglieri y lo lastimó en el puente de la nariz: había tirado un hachazo a fondo que por poco no le partió la cabeza.

"En el segundo asalto, Varela cortó a Biglieri en el pómulo y en el abdomen, pero tampoco la sacó gratis, ya que Biglieri le metió un puntazo en la cadera izquierda.

 

El duelo duró 28 minutos. Extenuados y con heridas sangrantes, los dos hombres no querían darse por vencidos. Los médicos impidieron que el combate continuara

"Tras 20 minutos, los dos estaban extenuados, pero no querían dar el brazo a torcer. Entre el segundo y el tercer asalto fueron revisados por los médicos, quienes sugirieron que se debía parar el combate. Pero ambos se negaron.

"En la tercera vuelta, Biglieri fue a fondo y con la punta del sable hirió a Varela en la tetilla izquierda. Estuvo a nada de atravesarle el corazón. El sable cayó de las manos de Varela y se detuvo el combate para esterilizarlo. Mientras los padrinos limpiaban el arma, los dos se seguían insultando a los gritos y repetían una y otra vez que el duelo todavía no había terminado y que era a muerte.

"Los médicos los autorizaron, pero ya casi ni podían mantenerse parados. Los médicos y el director del combate dijeron basta. 'Las heridas son parejas y ya no pueden seguir', dijo Ferretto. Su decisión fue inapelable. Se habían producido catorce embestidas de uno y otro lado y los cuerpos de los dos estaban bañados en sangre. Habían sido 28 minutos tremendos".

El duelo se dio por finalizado contra la voluntad de los contendientes. Ni Varela ni Biglieri quisieron reconciliarse.

De este enfrentamiento existen varias fotografías y una filmación ya que el periodismo indiscreto llego a filtrarse.

ARTURO JAURETCHE – GRAL. OSCAR COLOMBO

Es 1971, es el 15 de junio, quinta del Gran Buenos Aires. Arturo Jauretche ha escrito una dura columna en el diario La Opinión. Dudando de la honestidad de las razones por las cuales el general Oscar Colombo, ministro de Obras y Servicios Públicos del gobierno de Alejandro Agustín Lanusse, había desplazado al coronel Manuel Raimundes, secretario de Energía y administrador de YPF quien, a juicio del periodista, cuidaba con notable vocación el petróleo argentino.

Colombo, le envía sus padrinos para retarlo a duelo. Jauretche acepta a pesar de tener edad para eximirse del compromiso –el Código de Honor rige para quienes no tengan más de 65 años y Jauretche había superado los 70–. A veinte pasos, giran y disparan. Ninguno de los dos acierta. En silencio. Sin reconciliación. Cada cual se va por su lado. Los padrinos asegurarán, después, que ambos tiraron a matar.

EL 16 DE MARZO DE 2010 UN CONCEJAL DEL PRO RETÓ A DUELO AL PRESIDENTE DEL CONCEJO DELIBERANTE DE ENSENADA

 

Ángel Rodríguez, vicepresidente del Pro de Ensenada, retó a través de un escrito a Luis Blasetti, titular del cuerpo deliberativo de la ciudad portuaria, para “defender el honor” de  la concejal Rosana Fernández de su propio bloque.

 “Por este acto de cobardía y amparado en el artículo 97 y concordante del Código Penal, reto a Luis Blasetti a duelo, siendo mis padrinos los doctores Pablo Cuomo y Luis Giordano, que arreglarán las armas y condiciones del desafío", señaló Rodríguez en su carta. Blasetti rechazó de plano la posibilidad de batirse a duelo y la catalogó como “una ridiculez”.

 Rodríguez atenuó la apuesta por si Blasetti “le tiene miedo a las armas o la justicia” y le propuso definir la cuestión arriba de un ring. El Código penal no dice nada sobre el boxeo…

Blasetti nunca contestó

EN EL EXTERIOR

Treves – Benito Mussolini 30 de marzo de 1915 sable

Benito Mussolini – Missirolim 14 de mayo de 1922 ESPADA

Brum (Presidente del presidente del Uruguay) con el Dr.Herrera (Candidato a la Presidencia), celebrado el 13 de diciembre de 1922 a pistola dos tiros sin resultados.

Salvador Allende – Raul Rattig  En 1952  en Chile,  se celebró un duelo entre el senador socialista Salvador Allende y su par, el radical Raúl Rattig. Designados los padrinos, se enfrentaron en el campo de honor. Los duelistas erraron sus disparos.

Para quien le interese, recomiendo la lectura de:

1.-) JURISPRUDENCIA CABALLERESCA ARGENTINA del dr. Cesar Viale

2.-) JURISPRUDENCIA CABALLERESCA PROVINCIANA – LOS DUELOS EN EL INTERIOR DEL PAÍS de Hernán Antonio Moyano Dellepiane publicado en la Revista Cruz del Sur, 2015, año V, N° 14 .-

3.-) DUELOS – Mariano Hamilton

 

 

 

 

                       


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