martes, 12 de mayo de 2026

             CASA FILANTRÓPICA SUIZA

                                                                                                                            Dr. Alejandro Perucchi

INTRODUCCIÓN


La Migración: La historia del hombre y la distribución geográfica de las Naciones, esta estrechamente ligada a las migraciones de personas, realizadas en forma aislada o de pueblos completos ya sea hechas, por tierra, por mar, voluntariamente o forzadas,  ya sea, por conquistas territoriales, por consecuencia de las  guerras, de las pestes, del hambre, de las persecuciones o también de desastres naturales, o simplemente en busca de mayor bienestar. Muchas de esas migraciones, han sido determinantes para la formación de las Naciones, una ves que los distintos grupos étnicos, se han instalado y afianzado en los territorios, llevando sus costumbres, tradiciones, cultura,  integrándose con los pueblos originarios de cada lugar. Cuando me refiero a pueblos originarios no me refiero exclusivamente a los indígenas de América, África, Australia, Nueva Zelanda etc. sino que incluye las poblaciones asentadas originariamente en determinados territorios de Europa, Asia, etc, etc. y que

 Dentro de este contexto, que se extiende por todo el mundo formando parte del pasado de la humanidad y conforma parte de su historia, muchos suizos emigraron buscando nuevos horizontes de bienestar,  sobre todo, desde mediados del siglo 19 hasta mediados del siglo 20 incrementándose, luego de las dos grandes guerras mundiales, siendo sus principales destinos, Estados Unidos de Norteamérica, México y también  Latino América.

Cuando América se había convertido en el objetivo mas buscado de muchos europeos y resaltaban como destinos atractivos Argentina y Uruguay, justamente, por las facilidades que otorgaban para los inmigrantes que buscaban nuevas fronteras que les permitieran salir de la depresión económica, imperante en el viejo continente y sobre todo buscando las nuevas promesas de prosperidad y desarrollo que ofrecían estos países.


LA ADQUISICIÓN DE LA NACIONALIDAD SUIZA


Para llegar a entender como se adquiere la ciudadanía de un determinado país, es fundamental la consideración del principio de pertenencia y los lazos de sangre, tradición, origen, etnia, costumbres, cultura, historia e integración que une a los habitantes de cada país.

A fin de dar un marco jurídico a esta noción de ciudadanía y de pertenencia, se han elaborado dos criterios jurídicos adoptados por diversos los países, a fin de considerar ciudadanos a sus habitantes, estos pricipios jurídicos, vienen del derecho romano y se refieren a el IUS SANGUINIS y  a el IUS SOLI ( términos en latín) que significan -  derecho de sangre – y derecho de suelo-  respectivamente y son estos criterios jurídicos los que introducen en sus legislaciones los diversos Estados para la concesión de la nacionalidad, además, existen otros de carácter excepcional, como son servicios distinguidos en favor de un país, aportes especiales a la cultura, a la ciencia, matrimonio, adopción etc. etc.

 Según el primer criterio -  el ius sanguinis - , una persona adquiere la nacionalidad de sus ascendientes por el simple hecho de su filiación biológica ( se ha incorporado, posteriormente también la adoptiva), aunque el lugar de nacimiento sea otro país. La diferencia con el segundo es que el -  Ius Soli - otorga la nacionalidad a aquellos nacidos dentro del territorio del país, como es el caso de Argentina.

Literalmente, el ius sanguinis es el derecho de la sangre, expresión latina que implica que la identidad nacional es algo heredado de los padres, una identidad colectiva que se transmite de generación en generación y a quienes son portadores de la misma sangre que sus progenitores y antepasados.

El - ius soli - , por el contrario, corresponde al derecho del suelo, lo que implica que la identidad nacional,  viene determinada por el preciso lugar fisico,  en el que se encuentran los progenitores de la persona en el momento de su nacimiento independientemente del origen de los mismos, o sea se adquiere la nacionalidad del lugar donde se nace.

El ius soli se sigue en países anglosajones y en aquellos países que han experimentado durante los últimos siglos inmigraciones masivas, mientras que el ius sanguinis se ha optado en la mayor parte de los Estados europeos.

En SUIZA: Se mantiene el criterio estricto del Ius Sguinis para otorgar su nacionalidad,  ya que considera que todos los hijos de suizos son suizos por el solo hecho del lazo biológico con sus progenitores y a su vez, rechaza absolutamente, el Ius Soli, al extremo de considerar que una persona aunque nazca  en territorio suizo, si no es hijo de padres  suizos, no tienen la ciudadanía suiza y por tanto, no puede considerarse suizo. Y, por el contrario,  si una persona nace en el extranjero, fuera de Suiza y es hijo de padres suizos, adquiere automáticamente la ciudadanía suiza (actualmente, cumpliendo determinado procedimiento que deben realizar sus padres, como inscribir, en la representación suiza que corresponda , el nacimiento.

Teniendo estos criterios de adquisición de la ciudadanía aclarados, se puede concluir que los descendientes de suizos nacidos en territorio argentino, son considerados como ciudadanos suizos por Suiza, lógicamente con la regulación reglamentaria y normativa del procedimiento.-


LA INMIGRACIÓN SUIZA A LA ARGENTINA


Al respecto, es muy interesante el libro del Sr. JUAN SCHOBINGER , denominado INMIGRACIÓN Y COLONIZACIÓN SUIZAS EN LA REPÚBLICA ARGENTINA EN EL SIGLO XIX , donde se detalla las corrientes migratorias provenientes de Suiza y su radicación en la Argentina y su evolución con datos, prolijamente documentados desde el año 1856.

Explica textualmente: “Los Suizos que arribaron al país se establecieron en colonias, grandes y otras no tanto las que, gracias a su impulso y dedicación,  dieron origen a una sólida economía agrícolo-ganadera en el país. El origen y desarrollo de estas colonias de inmigrantes helvéticos, ejercieron una influencia profunda sobre la política colonizadora en la segunda mitad del siglo XIX.

Se calcula que unos 57 millones de europeos se instalaron en América en el período comprendido entre 1821 y 1938. Para dar una idea de la magnitud de esta cifra, digamos que corresponde aproximadamente a la población total de Europa en el año 1500, o a la de Alemania Occidental hoy día.

    Suiza, es un país pequeño y no  tiene gran cantidad de habitantes pero, contribuyó en dicho período, con la relativamente modesta cantidad de unos 400.000 emigrantes, según las estadísticas, los cuales distribuyeron por América y otros  lugares del mundo, aunque es probable que su número sea algo mayor.

    Solo para tener una idea de la dimensión territorial de suiza , su territorio entra 7 veces en la Provincia de Buenos Aires.

Sigue diciendo Shobinger en su libro: “No bien terminada la "era Napoleónica", y a raíz de unas cosechas arruinadas que se sumaron a las enfermedades y a las miserias de post-guerra, se produjo en 1816-17, desde suiza, la primera migración en masa del siglo XIX. Si bien no se veía con buenos ojos el abandono del terruño ("Bleibe daheim und nähre dich redlich!'''' —"quédate en casa y aliméntate honradamente" —predicaban los clérigos), con mayor razón no recibían los emigrantes ayuda o protección alguna. La marea de gente hambrienta trató de dirigirse a los dos destinos abiertos por entonces: Norteamérica y Rusia. Muchos sucumbieron antes de llegar a destino.”(Sic)

 

 “ INMIGRACIÓN A LA ARGENTINA: SUIZOS”


Desde el  Cantón de Valais , durante el siglo XIX, fue de donde mas suizos emigraron a la Argentina.

Ya, había suizos en nuestros campos, como Luis de Chapeaurouge, afincado en Carmen de Areco desde 1830. Pero  recién en el año 1856 se fundo Esperanza –la primera colonia de inmigrantes-,  colonos suizos llegó que se radicó en el país. El éxito abrió la posibilidad de nuevas colonias”.

Posteriormente la Colonia San Carlos, fundada en 1858, cuyas tres primeras familias –Gschwind, Premats, Reutemann- llegan ese año.

       Urquiza abrió las puertas de Entre Ríos para la radicación de inmigrantes suizos, en especial del Canton de Valais. Así se fundo la Colonia San José, en 1857.

      También hubo colonos suizos en San Jerónimo Norte (Santa Fe), en Colonia Villa Urquiza (Entre Ríos), en Baradero (Provincia de Buenos Aires), en Colonia Suiza, Bariloche. Etc.

 

 Un suizo artesano de oficio, Nicolás Schneider, inventó el arado de dos rejas, que se llamó ‘esperanza’ y fue utilizado luego por todos los colonos del país. De cosecha suiza fue el primer trigo que se exportó a Europa en 1878”.

  

 Las favorables condiciones ofrecidas por la Argentina, especialmente a partir de las presidencias de Mitre, Sarmiento, Avellaneda –este último, hacia 1876 promulgó la generosa Ley de Inmigración- y  finalmente fomentadas por la presidencia del general Roca”.

Acerca de los motivos de emigración,de Suiza, se debe considerar que en el siglo XIX Suiza no era un país rico, por el contrario: “en la zona del  Canton Valais,  se había generado una corriente emigratoria hacia América. Las causas eran varias: falta de trabajo, familias numerosas, pobreza en general, a lo que se sumaban cataclismos como avalanchas e inundaciones que diezmaban a las poblaciones de la montaña. También debe ser considerado el sueño de hacerse ricos Hacer la América.

Generalmente a los Suizos inmigrantes se los calificaba según el idioma que hablaban como Italianos, Franceses o Alemanes pero no como suizos.

     Luego de esta breve introducción que solo pretende dar un somero panorama de la inmigración Suiza a la Argentina, Paso a referirme a punto central que es justamente La casa Filantrópica Suiza.


La Sociedad Filantrópica Suiza  

    conocida  como la «Casa Suiza»

 

  Es una de las instituciones de inmigrantes más antiguas de Argentina, con una historia significativa en el ámbito social y cultural. 

Fundación y Propósito: Fue fundada en 1861 en Buenos Aires con el objetivo de socorrer y asistir a los ciudadanos suizos que llegaban al país, especialmente a los que se encontraban en situación de desamparo, fomentando la unión entre ellos.

Se debe tener en cuenta que, durante todo el siglo XIX, y parte del siglo XX no hubo embajada suiza en Argentina.

En 1876 Suiza promovió su Consulado, creado en 1834 en Buenos Aires, a Consulado General y en 1891 designó a un Ministro Residente y hasta que en 1911 perfeccionó sus relaciones con la Argentina poniendo al frente de la Legación a un Ministro Plenipotenciario. Recién en 1957, ambos países resolvieron elevar sus representaciones diplomáticas de Legación a Embajada.

Esta situación de virtual desamparo de los inmigrantes suizos a la Argentina, fue la que dio impulso a la creación de la Casa Filantropica Suiza, como lugar de referencia cultural, asesoramiento y de ayuda económica.

En un principio, la sociedad Filantropica suiza, funcionó en diferentes domicilios para cumplir sus fines específicos, pero fue, en 1893 cuando se ponía la piedra fundamental de su sede,en la calle Rodríguez Peña 254 que quedaría abierta en 1895. En 1914, los suizos compraron el terreno lindero, en el 240 de Rodríguez Peña, y hasta realizaron un concurso para construir una nueva sede. Lo ganó un arquitecto suizo-argentino de nombre Albertolli .

Casa Suiza estaba en pleno barrio de San Nicolás y tenía un bello cartel, esculpido en su frente de tipo  Art Déco, grabado en la entrada de su lote doble ancho de Rodríguez Peña al 200. sobre su entrada, que decía –“Casa Suiza, Sociedad Filantrópica Suiza”–

Finalmente este proceso de apoyo a los inmigrantes suizos culmina con la creación de la Federación de Sociedades Suizas en la República Argentina en 1935, que es el producto de un largo camino iniciado en 1861.

Posteriormente la Casa Suiza  es remodelada y ampliada de 1937, en su remodelación se establecieron  dos sectores muy diferenciados. Por un lado  el frente Art Deco, bajo y largo, con la entrada y dos locales a los lados. Además del enorme hall hay unas pequeñas oficinas, la escalera al sótano, un bar y las puertas teatrales a la sala.

 El salón se encontraba en el edificio principal y más antiguo, que tiene dos pisos más con oficinas y salones. El segundo edificio está a veinte metros de la vereda, con lo que resulta casi invisible desde la calle: sólo podía ser visto desde la terraza del largo pasillo o desde algún edificio de enfrente. Así se ve una fachada larga, con ventanas de medio punto.

 

Pero, como ha sucedido con un sin fin de sociedades y asociaciones Filantrópicas y fundaciones sin fines de lucro, y sobre todo, al asumir la Embajada y consulado Suizo en el país, todo lo concerniente a los problemas relativos a los inmigrantes suizos, la sociedad Filantropica Suiza , dejo de cumplir con sus fines específicos para los cuales había sido creada y debió buscar medios de financiación para su propia subsistencia económica.

 

Es así que en la primera mitad del siglo XX albergaba  en su salón principal al denominado  Shimmy Club, que realizaba  legendarios bailes de Carnaval durante ocho noches.

"Durante los años 60, la movida candombera en la Casa Suiza había adquirido tal fama que era visitada por personajes de la farándula local, como el humorista gráfico Landrú, que publicaba fotos de los bailes en el diario El Mundo, el actor Jorge Porcel y la cantante Egle Martin".

Pero antes de eso ya había pasado por sus salones el dúo Gardel-Razzano y Sandro quienes cantaron en su salón principal

Hasta sirvió de escondite a algunas madres de Plaza de Mayo, que estuvieron en su sótano tres días para escapar a la represión., en la década de 1970.

Ya por los años 80, los recitales de rock empezaron a ser una costumbre. Por allí pasaron Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y muchos otros. A finales de esa década se realizaron las famosas “clínicas” de la Casa Suiza. Con entrada gratuita. Se podía encontrarte a Charly Alberti ( integrante del conjunto Soda estéreo) con su set completo mezcla de acústica y electrónica y del otro lado del escenario Jota Morelli,  Spinetta y David Lebon con su set acústico. También estuvo Gustavo Cerati, con su guitarra y su AKAI MPC 60. Muchos otros músicos participaron y otros estaban entre el publico como Spinetta y Fito Paez.

 La Casa Filantropica Suiza,  languideció con los años y su actividad se fue apagando, hasta dejar inactiva la sede en 2009, según informan los vecinos.  Esto se debió fundamentalmente a el abandono de sus fines específicos para los cuales fue creada. Hubo abandono,primero; después usurpación y robos, y finalmente, el proyecto de demolición. Varios vecinos  encontraron documentos fechados en el año 1861 tirados en la calle;  mucho de ellos fueron rescatados por su valor histórico y al mismo tiempo los vecinos, denunciaban el "vaciamiento" de la casa Filantropica Suiza.

El 8 de julio de 2013, Según denuncia Laura Driau, una vecina que vive en el edificio lindero, el abandono de la custodia permanente del edificio, a fines de febrero de este año, permitió el desmantelamiento del inmueble. "Se llevaron las arañas de cristal, el piso de roble y otras partes del mobiliario", señaló, también en coincidencia con el relato de otros vecinos. Planos y archivos fueron apilados en la entrada, y los libros de actas aparecieron en la vereda, junto a las bolsas de basura. Driau rescató lo que pudo y ahora custodia unos planos antiguos y libros contables, escritos en francés en 1861.


En el año 2011 se comenzó a pensar en su demolición para construir un edificio de 10 pisos para oficinas, dada su privilegiada ubicación.

Ante la inminencia de que se concretara dicho proyecto, un grupo de 9 vecinos presentó un recurso de amparo en enero de 2012. La doctora Alejandra Petrella, a cargo del Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 12 de la ciudad,  dictó una medida precautelar para "la preservación de ese espacio manteniendo su destino, ornamentación y mobiliario".





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